Segundas versiones nunca fueron buenas...
Vuelvo del sueño, me giro,
conecto mente y momento;
abro los ojos, no intento
mucho pensar. Si transpiro,
busco la calma y respiro,
e inspirando experimento
como un gran relajamiento
me inunda, y en un suspiro,
Shiva a través de mi brazo
pinta el delicado trazo
que dibuja levantarme,
y despierto a la mañana
que mi Iberia, en porcelana,
ha querido regalarme.


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home