Historias de camellos
El camello se encontró
con el rabo de una vaca,
y raudo retrocedió
cuando acercóse y lo vio
todo untadito de caca.
Pero estando acostumbrado
al olor a porquería,
no sé qué se habría fumado
que en el culo del astado
su cabeza aparecía.
Y fue tanta la intrusión
del apéndice frentudo,
que al final del empujón
sintió la transformación
de corcovado en cornudo.
¿Si es el que aquí comparece?
Boca que a culo jumea...
cuerno astifino que crece...
aunque sí que lo parece
no diré yo que lo sea...


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home