Sólo consumo lo que me fumo, aunque sí, me trago el humo
No existe infamia peor
ni más sindiós atropello
que con ansias de jodello
se invente al consumidor,
transformando al comprador
necesitado en el sello
del compulsivo destello
de la venta al por menor.
Antes sólo consumía
lo que mi boca admitía;
ahora comemos izquierda,
derechos humanizantes
para güeros y tunantes,
¡en un descuido hasta mierda!,
¿y de postre?, subvenciones,
hacen que te descojones.


1 Comments:
No soy un comsumidor
de situaciones trágicas.
invento sin gran dolor
mis tonteriítas mágicas.
Triste estuve en el ccmienzo
de romper con el pitillo,
y os manda un besete
muy cariñoso. Lelillo
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