Por primera vez me han dedicado un poema con una sonrisa
El adios a una dama
vestida de verde, con los pies
bajo el agua, adornando
a los peces... con su tibia
dulzura alcanzando hasta
el fondo del alma
una luz cegadora
que despliega sus alas.
Gen-möra
Y, cual agradecido quijote, nunca fuera caballero por dama tan bien servido. Veremos si damos ahora la talla en la respuesta...


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home