Dueño del Mundo...
Setenta y dos en canal
la báscula me presenta,
en metros ciento sesenta
de caída vertical.
Hacia un suelo de cristal
que el Himalaya regenta,
me lanzo, caída lenta,
bungy jumping celestial.
¡Explosión de adrenalina!,
bajo a un cielo que destina
rebotar desde el infierno.
Mi cuerpo vuela en la calma,
y al silencio doy mi alma
que escapa en un grito eterno...
























